miércoles, 26 de agosto de 2009

Responsabilidades

“Responsabilidades completas, no simples tareas”

Esta afirmación puede aplicarse no solo en el ámbito laboral, por cuanto una persona se siente más contenta cuando entiende el todo de una actividad y no solo una parte.

Hacer que las personas se comprometan tiene muchos factores, partiendo de un proceso de comunicación – acción, en el que se manejen todos los mensajes, códigos y textos necesarios para comunicar objetivos, planes, tareas, estrategias de trabajo.

Darle un sentido a lo que hacen las personas es un trabajo de todos los días, porque solo así. Las personas sienten que su día y la tarea realizada ha sido útil para los demás.

IDENTIDAD

Crecimiento con identidad.

Es claro que reconocer que toda organización nace para crecer, pero ¿Cuántas organizaciones son lo que querían ser al inicio? ¿En qué momento perdieron su orientación?

Las respuestas están siempre al interior de las mismas organizaciones, solo necesitan definir lo que son.

En muchos trabajos de desarrollo personal una de las preguntas más difíciles de responder es: ¿Quién soy? Y muchas respuestas están asociadas al nombre, el género, la etnia, la especie, a la profesión; pero ninguna toca la verdadera esencia del ser como tal sujeto a leyes naturales de tiempo y espacio.

Entonces saber reconocer ¿Quién soy como organización? constituye una tarea primordial para mantener un crecimiento lo más cercano a los ideales de inicio o creación. A esto, muchos autores lo llaman alineamiento estratégico; es aquí donde los procesos de selección y formación del personal se vuelven críticos para una organización; En donde, es necesario valerse de todas las herramientas de selección, que permitan seleccionar verdaderos miembros de equipos de trabajo; y desarrollar inversiones en programas y planes de formación; no solo capacitación.

Estructura Organizativa

Una estructura horizontal. (parte 2)

Si en la organización reunimos las tres condiciones para desarrollar una participación efectiva de sus integrantes, y tenemos claro el objetivo institucional, podemos aportar en la consolidación de una organización que responda a los intereses de sus grupos de interés (accionistas, clientes, proveedores y empleados).

Al diseñar una estructura organizativa además de generar motivación, formación e instancias de participación, es importante tomar en cuenta la cultura organizacional y la imagen, prestigio o reconocimiento que se quiere obtener. Esto lleva a preguntarse, cuales son los hábitos, costumbres, imaginarios y sentires de los integrantes de una organización.

Otro aspecto importante es identificar con claridad cuál es la cadena de valor de su producto o servicio y los procesos que conlleva; es decir, saber cuáles son sus recursos de entrada, de soporte o apoyo, de normativa o de control y cuáles son los productos o resultados a obtener de cada uno de los procesos desarrollados en el interior de la institución, partiendo desde los procesos considerados como estratégicos, los de generación de valor y los procesos de apoyo.

Identificados y definidos los elementos anteriores podemos decir que ya se cuenta con un primer acercamiento a lo que se conoce como Identidad institucional. Saber de dónde se viene y a donde se va, constituye el primer paso para construir un plan, una organización; y conocer y definir los métodos de trabajo definirán el tipo de estructura a desarrollar, horizontal o piramidal.


lunes, 17 de agosto de 2009

Una estructura horizontal (parte 1)

Varias veces escuchamos sobre la importancia de que existan suficinetes espacios de participación para las personas pero muy pocas veces sabemos con claridad lo que realmente es participación. Ser parte de algo, sentirse parte de algo...

Para que exista una verdadera participación, es necesario contar con tres elementos principales:

QUERER, SABER Y PODER.
Querer: si las personas no tienen la motivación suficiente, no tienen las ganas de pertenecer a algo, no hay participación.

Saber: si la personas no cuentan con los conocimientos (o la sola información sobre un determinado tema) necesarios para tener un criterio, tampoco existe participación.

Poder: si las personas no tienen los espacios, las instancias en donde acudir con sus ideas, proponer sus criterios, aunque tengan la motivación
y los conocimientos, tampoco hay participación.

Entonces es claro que si una institución no genera motivación, no desarrolla conocimientos y no propicia los espacios suficientes, no se puede construir una institución en la que las personas sean tratadas por igual, con sentido de pertenencia y compromiso por las funciones y tareas bajo su responsabilidad.

sábado, 1 de agosto de 2009

Clima Laboral

Una sociedad de personas.

"Trabajar en una Cooperativa de Ahorro y Crédito, ha sido una de las experiencias más importantes en mi desarrollo personal y profesional..." son unas de las frases que más repite el personal que trabaja en la Cooperativa Jardín Azuayo. La pregunta inmediata que se construye, sin duda es: ¿Y a que aspectos le atribuye esta afirmación?

Entre los principales que se señalan son:

- Estoy cerca de mi casa y mi Familia
- Trabajo para mis amigos y familiares
- Se me facilita estudiar y desarrollarme como persona
- El ambiente de Trabajo
- No hay jefaturas
- Todos se tratan por el nombre y no por el título
- Remuneración

Siendo la última afirmación, en menor numero que todas las anteriores, entonces, ¿que es lo que más valora la gente?

Un buen ambiente de trabajo. Un buen clima laboral

Este aspecto tiene una singular importancia cuando hablamos de una Cooperativa en la que todos sus miembros se apoyan mutuamente para alcanzar un objetivo común. En donde el trabajo se basa en un principio fundamental, la Confianza.

Cuando hablamos de crédito, muy fácilmente lo asociamos con las finanzas o el dinero, pero etimológicamente, la palabra crédito viene de creer y solo se puede creer cuando se confia y solo se confia cuando se conoce... Entonces, si trabajar en una Cooperativa es trabajar con Socios, es trabajar con conocidos, con amigos, con familiares, en una sociedad de personas, con iguales derechos y obligaciones.

Tener claro la razon de ser de una institución facilita el desarrollo de cualquier tipo de estrategias, porque si se trata de una empresa en la que se prioriza el capital, el objetivo es claro, maximizar las utilidades en beneficio de los dueños; y si se trata de una sociedad de personas, es el servicio el maximizado... ¿en beficio de quienes? LAS PERSONAS.

Si las personas tienen claro el objetivo de la institución, tienen clara su forma de proceder ante las personas...


Lecturas de Aprendizaje


Victorias ocultas.

¿Qué prefiere un padre de familia: que sus hijos obtengan, de vez en cuando, el mejor promedio de su clase en la escuela, o que aprendan a superarse a sí mismos, constantemente, sin importar su posición en el “ranking” entre sus compañeros? El desarrollo de equipos de alto rendimiento requiere lo segundo, y esto es difícil de comprender para quienes solo demandan buenos resultados a corto plazo, aunque sean intermitentes.

Es frustrante saber que se posee el talento para lograr victorias constantes, pero que éste no germina por mandato de barreras individuales y colectivas. Mientras los miembros del equipo no aprendan a derribarlas, la incompetencia interna será más peligrosa que la competencia externa. Los síntomas de esas barreras para crecer son el conformismo, las excusas, la mediocridad en el desempeño y, consecuentemente, la resignación y el estancamiento.

La mayor interferencia hacia el despliegue del talento del equipo es el individualismo, la dictadura del “yo” sobre el “nosotros”. La segunda es la incapacidad para desaprender hábitos nocivos y la falta de voluntad para emprender la renovación de actitudes y formas de aprender a ser mejores. El surgimiento de un liderazgo visionario que se percate de que, como dice Camilo Cruz, “la satisfacción con lo bueno es el peor enemigo de lo extraordinario”, dinamiza al equipo y lo coloca en posición hacia el crecimiento.

El éxito creciente es el premio a los equipos constantes en aprender a derribar barreras que impiden el paso del simple “deseo” a la “determinación.” El psiquiatra deportivo Michael Lardon sugiere tres conductas para lograr esta inteligente transición: (1) involucramiento en actividades mentales complejas y diversas que estimulen la sensación de reto, renovación, creatividad y confianza para la superación de obstáculos; (2) definición de una meta desafiante y el estudio riguroso de lo que ella implica, incluyendo el camino que habrá que recorrer para alcanzarla; y (3) empezar a trabajar de inmediato, con inquebrantable disciplina, en colocar cada ladrillo necesario para construir la obra ya diseñada.

La victoria suprema es entonces, entrar en un estado de aprendizaje y transformación interna, que permita superar limitaciones auto-impuestas, crear cohesión de ideales y una auténtica pasión para hacer realidad una ilusión renovada. Es posible que al emprender esta transformación haya un poco de desorden, desajustes, resistencia e inestabilidad, pero ese es el precio que toda organización paga cuando determina superar sus propios resultados. Encender la ignición del cambio individual y colectivo, sin treguas, constituye una victoria oculta a los externos, que luego gozarán, junto al equipo, la constancia de un visible alto desempeño.

Germán Retana - INCAE